Varios estudios relacionan la menor presencia de nubes y humos con las olas de calor y el calentamiento global
La evidencia científica reciente confirma que el declive en la formación y extensión de nubes bajas no es solo una consecuencia del calentamiento, sino también un potente amplificador de él . Aproximadamente tres cuartas partes de ese declive son atribuibles a actividades humanas (aerosoles, GEI y retroalimentación por nubes), con una contribución marginal de la variabilidad natural. Esto tiene implicaciones directas para la intensificación de olas de calor tanto terrestres como oceánicas. De entre todos los trabajos que correlacionan calentamiento global y disminución de las nubes el más reciente y posiblemetne el más destacado es un estudio de Ceppi et al. (2026) publicado en Atmospheric Chemistry and Physics Letters , que analiza dos décadas de observaciones satelitales y concluye que la disminución de la nubosidad de bajo nivel ha sido responsable de la mitad del aumento del desequilibrio energético de la Tierra desde 2003. Y es que las observaciones por satélite (CERES-FBCT) m...